martes, 25 de enero de 2011

Perfecta fracción de nuestra eternidad.


Reía sin aliento cuando la urgencia de su beso interrumpió otra vez mis esfuerzos.
- Maldita sea - refunfuño mientras me besaba con ansia por debajo de la barbilla.
- tenemos todo el tiempo del mundo para perfeccionarlo
- le recorde
- Por siempre y para siempre jamás - murmuro
- Eso me suena a gloria.
Y entonces continuamos apurando con alegria esa pequeña pero perfecta fracción de nuestra eternidad. 

3 comentarios:

  1. Eternidad. Qué bien suena! :)
    Genial la entrada.
    Un saludo!

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  2. Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!! que bonito textooo, me está encantando tu blog!!
    muchas gracias por pasarte por el mío,
    te sigo sin dudarlo!!
    besos

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